Arantza Gracia: Concejala Delegada de Educación e Inclusión del Ayuntamiento de Zaragoza

“La inscripción masiva a las Jornadas demuestra que el feminismo está pasando a los primeros puestos de la agenda política y social”


Arantza Gracia es educadora artística y activista política. Actualmente centra su participación en movimientos feministas y en defensa de la cultura. Desde julio de 2015 es concejala de Educación e Inclusión del Ayuntamiento de Zaragoza, área que promueve y coorganiza las I Jornadas Internacionales Feministas de Zaragoza.

- ¿Con qué expectativas se promueven I Jornadas Internacionales Feministas de Zaragoza?

Estas jornadas surgen de la mano de Contexto, enlazando con nuestro II Plan de Igualdad para la ciudad de Zaragoza. Este plan nos devuelve una necesidad de organizar jornadas de debate, de espacios que cumplan la función de escuelas de formación de pensamiento feminista.
Queremos que sea un espacio de debate sobre asuntos que nos preocupan en el marco del feminismo, pero también un espacio de encuentro entre diferentes mujeres que nos sirva para seguir tejiendo redes. Pretendemos, asimismo, que este encuentro nos ofrezca la oportunidad de escuchar a mujeres cuyas voces pocas veces son oídas, mujeres que se encuentran aún más invisibilizadas porque, además de la discriminación de género, sufren la de raza, clase... Como institución tenemos la obligación de corregir desigualdades, y eso pasa, entre otras medidas, por ofrecer nuestro altavoz a quienes están generalmente silenciadas.

- En apenas una semana, se han recibido más de 300 inscripciones ¿cómo valora esta respuesta?

Estamos muy emocionadas con esta respuesta. Creo que esta inscripción masiva demuestra que hay ganas de debatir, de escuchar y de aportar, de seguir construyendo una alternativa feminista para esta sociedad. Y demuestra, también, como el feminismo está dejando de ser una lucha social “secundaria” para estar entre los primeros puestos de la agenda política y social.

- ¿Qué políticas de igualdad se están impulsado actualmente en el Ayuntamiento de Zaragoza, y en qué línea se quiere seguir avanzando?

Estamos trabajando en transversalizar la perspectiva de género en las políticas municipales. Hemos ofrecido formación y estamos dando apoyo técnico a funcionarios/as de todas las áreas que quieren trabajar en eliminar la brecha de género que, de forma invisible, generan las políticas municipales. Por ejemplo, queremos diseñar unos presupuestos con perspectiva de género, que pasan por tener, en primer lugar, datos desagregados del uso/afección de nuestras políticas, o hemos creado unas cláusulas para los contratos públicos que nos ayuden a corregir desigualdades tanto en la ejecución de las políticas públicas, como en el ámbito laboral de las empresas que trabajan para el Ayuntamiento.

Por otro lado, hemos hecho hincapié en desvincular las políticas de igualdad de los servicios sociales. Entendemos que, en algunas ocasiones, tienen que ir de la mano, pero las políticas en defensa de la igualdad deben ir más allá. Hemos realizado un plan de igualdad para la ciudad, de la mano de agentes sociales, que nos va a servir de hoja de ruta para los próximos cuatro años. Este plan incluye, además de una revisión de las políticas que se estaban desarrollando hasta ahora, dos líneas nuevas que nunca se habían abordado desde el Ayuntamiento: LGTBIQ y nuevas masculinidades. Igualmente, hemos creado un espacio de participación permanente, el consejo sectorial de igualdad, donde se realizará un seguimiento de dicho plan, además de crear grupos de trabajo específicos, abiertos a toda la ciudadanía.

Finalmente, queremos generar debate y discurso feminista, como ejemplifican estas jornadas. Mediante campañas o medidas simbólicas, queremos visibilizar el machismo que atraviesa nuestras vidas y que, por normalizado, pasa desapercibido (y cuyo cuestionamiento está generando no pocas polémicas). Hablamos del acoso callejero, por ejemplo con la campaña de “No es no”; de la imagen de las mujeres supervivientes a la violencia machista, con la instalación de obras de arte; de la visibilización de la realidad trans, aceptando el nombre sentido en identificaciones municipales; de la diversidad familiar, modificando los formularios de inscripción en escuelas infantiles, para recoger todas las opciones familiares; o del modelo de masculinidad dominante, cuestionando el calendario de los bomberos.

- Y una primera respuesta para la pregunta que da título a las jornadas ¿Cómo puede cambiar el mundo el feminismo?

El feminismo es una propuesta político-social que busca que todas las personas tengamos las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas obligaciones, sin importar cuál sea tu sexo, género, identidad u orientación sexual. Es una lucha por la justicia social, por eso tiene que ir indefectiblemente de la mano de otras luchas como el antifascismo, el anticapitalismo, el pacifismo o el ecologismo.

El feminismo nos ayuda a desarrollar un pensamiento crítico que nos sirva para analizar la realidad y descubrir cuáles son los privilegios que tienen los hombres y cómo estos son en detrimento de los derechos del resto de personas. Pero también nos da herramientas para romper estas injusticias. Por ejemplo, analiza cómo la economía obvia conscientemente la aportación que el trabajo de cuidados realiza para la sostenibilidad de la vida, y propone visibilizarlo y redistribuirlo para que todas las personas puedan tener una vida que merezca la pena ser vivida.


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